miércoles, 2 de septiembre de 2009

"Tv Eat"

Sinceramente, creo que los zombies existen. Los veo todos los días, yendo a trabajar con la cara vacía, mirando la televisión mientras comen, mandando mensajes de texto, involucrándose en relaciones amorosas sólo porque sienten que tienen que formar una familia... desconectados por completo de sí mismos.
No son conscientes que pueden elegir, que pueden pensar, que pueden expresarse sin miedo; no se dan cuenta del potencial que tienen, el poder de decidir qué camino tomar, qué decir, con quién relacionarse... sólo por el simple hecho de no escucharse, no darle bola a esa vocecita interior que te dice a gritos lo que te hace feliz.

Mientras tanto, a mi se me rompió la tablet. Pero a pesar de eso, si me preguntás si soy feliz, te puedo contestar que si, con toda la seguridad del mundo. O acaso tengo motivos para no serlo?

1 comentario:

el gato estepario dijo...

un poema de césar vallejo, que viene al caso:

LXXV

Estáis muertos.

Que extraña manera de estarse muertos. Quienquiera diría no lo estáis. Pero verdad, estáis muertos.

Flotáis nadamente detrás de aquesa membrana que, péndula del cenit al nadir, viene y va de crepúsculo a crepúsculo, vibrando ante la sonora caja de una herida vosotros no os duele. Os digo, pues, que la vida está en el espejo, y que vos sois el original, la muerte.

Mientras la onda va, mientras la onda viene, cuán impunemente se está uno muerto. Sólo cuando las aguas se quebrantan en los bordes enfrentados y se doblan y doblan, entonces os transfiguráis y creyendo morir, percibís la sexta cuerda que ya no es vuestra.

Estáis muertos, no habiendo antes vivido jamás. Quienquiera diría que, no siendo ahora, en otro tiempo fuisteis. Pero, en verdad, vosotros sois los cadáveres de una vida que nunca fue. Triste destino. El no haber sido sino muertos siempre. El ser hoja seca sin haber sido verde jamás. Orfandad de orfandades.

Y, sin embargo, los muertos no son, no pueden ser cadáveres de una vida que todavía no han vivido. Ellos murieron siempre de vida.

Estáis muertos.

CÉSAR VALLEJO (Santiago de Chuco, 16/03/1892 - París, 15/04/1938)